Se me salió una vaca. Aprieto los colores como la primera vez. Bautizo el blanco, la linea describe un abundante volumen lechoso y tibio. Cadencia en cencerro. Contundente calma sabia. Mirada cómplice.
La bici saca la pereza y también la fatiga: Se puede pedalear sin término, pues sobre ella siempre todo comienza. Bicho generoso, nudo de metal austero, inteligente. Montado a un biciclo se trata de ser otro y -si se quiere- ser cada vez más uno mismo...
A veces me siento un mero cubo, como dijo Luisalberto. Sin posibilidades de curvas, de ondulaciones, de otras maneras rebeldes. La zurda me pesa. Densa, embriagada en un ombligo absurdo, oscuro, torturado, limitado.