Un sonido que no entiendo

Un sonido que no entiendo
mayo 2011

sábado, 29 de septiembre de 2012

Pañuelo blanco


Hacer
como contó mi vieja
que pensaba el terco Kant (terco can):

Poner el pañuelo lejos,
en el borde opuesto de la mesa de trabajo
y -ante la necesidad-
pararse a buscarlo.

Caminar hacia su blanco
y así volver
(en blanco)
a hacer.

jueves, 30 de agosto de 2012

Gateando




Ando gateando
aguja sotreta
ombligo y botón
tela, niño, teta.

La mano va y piensa
-mientras vuelve lenta-
que todo es posible,
que el mundo se inventa.

domingo, 12 de agosto de 2012

La nadadora

Placenta poblada de vida inquieta:
escanner celular

Sal en la boca,
sed verdadera.

Pide río
risa de agua.

Alivio que florece
sin prisa,
sin pausa.


                                                               En el deck


 
In de piscina



Winter 2012 (con ropa prestada)


                                                       Con el incondicional

lunes, 6 de agosto de 2012

Labortelapia (sol de soles)





Torrente de sal
por dentro.

Días y días.
labor/tela/pía

Más días y días.

Poroto de sol
aquí fuera.



martes, 31 de julio de 2012

La cocina del tiempo



La cocina
la cocina de la cocina
el tiempo lento y redondo
la historia.

La historia de la cocina
la historia de la historia de la cocina
el redondo tiempo lento.

El tiempo de la cocina:
una historia redonda, lenta.

                             julio de 2012, Ernesto de la Cárcova, Carlos Alonso, Ana Inés.

viernes, 27 de julio de 2012

Pretaporté




Al niño de mi vida
le van los trajes pretaporté
bordados en la madriguera
en inviernos de había una vez.



jueves, 5 de julio de 2012

Brunettino rey





Anoche soñé...

—.. . que yo era el rey del mundo y tenia un sillón de plata. Y que ganaba batallas al planeta Saturno. Soñé que era el único niño que era rey. Y era el único que habla ido al sol y había venido con la misma edad. Otra vez soñé que iba a un campo y me encontraba con un toro que era el rey del mundo de los toros. Yo me saqué el saco y empecé a domarlo. Al fin terminé y me dieron una enormídad de alhajas y joyas que cada una valía un millón.

—... que tenía una novia y la besaba y después nos casamos y tuvimos hijos y a un hijo mío le puse de nombre Carlos y le enseñé a andar en bicicleta y empezó a correr carreras y ganaba medallas. Anteanoche soñé que era rico como un rey y hacia todo lo que se me antojaba. Yo no soy bobo para soñar. ¡Sueño cada cosas!


Fragmentos del libro "¡Qué porquería es el glóbulo!", recopilación de palabras de alumnos de la escuela primaria realizada por el maestro uruguayo José María Firpo.